En tiempo de definiciones, Nazarena Roca atraviesa un momento especial en su carrera deportiva. Este viernes volverá a subir al ring en Playa Unión, donde enfrentará a la bonaerense Belén Otero, en uno de los últimos compromisos de su etapa amateur y proyectando su ingreso al profesionalismo. “A la pelea llego bien. Tuve una decaída la semana pasada porque estuve enferma, pero estoy bien para pelear”, explicó. Sobre su adversaria reconoció que dispone de poca información. “No sé mucho de mi rival, solo sé que es de Florencio Varela. Hemos visto una que otra pelea, pero más de eso no sé”, señaló.
Más allá de las características de su oponente, la representante de Rawson viene realizando una intensa preparación junto a su equipo, combinando el aspecto físico con el técnico y acumulando rounds de guanteo. “Nos estuvimos preparando tanto física como técnicamente. Tuvimos bastantes guanteos, pero con chicas amateurs y de otra categoría, que son un poquito más altas que yo. Eso nos ayuda igual a crecer en la parte técnica y física. Siento que vamos bien y estamos haciendo un buen trabajo”, destacó.

Aunque tiene trabajado un plan para aplicar en el ring, “Naza” aclaró que está preparada para modificar la estrategia si el combate lo requiere. “No todas las peleas son iguales y no todas las contrincantes pelean de la misma manera, pero nosotros estamos tratando de hacer un tipo de pelea más a la distancia. Creo que eso es lo que va a ver la gente. De mi parte quiero dar una buena presentación para la gente, para que lo disfrute”.
La boxeadora también destacó el crecimiento que observa en la actividad en Rawson, tanto entre los aficionados como entre quienes ya dieron el salto al campo rentado. “Estamos teniendo un buen nivel de boxeo, tanto amateur como profesional. Los chicos, a medida que van peleando, van avanzando y subiendo su nivel”. El combate del viernes tendrá además un significado particular porque Roca comienza a transitar los últimos pasos de su recorrido amateur. La intención de su equipo es completar los compromisos pendientes y avanzar inmediatamente con los requisitos necesarios para obtener la licencia profesional.
“Nosotros ya estamos haciendo las últimas peleas amateur y nos vamos a pasar, si Dios quiere, dentro de poco al profesionalismo. Estamos haciendo los estudios y demás para empezar la libreta”. La transición llega, según reconoció, en un momento de confianza y crecimiento deportivo con 21 años y 26 peleas cumplidas. “Siento que es uno de mis mejores momentos ahora, cerrando la etapa amateur y empezando una nueva con desafíos mayores”.
Finalmente, agradeció especialmente el respaldo de sus padres y del equipo que la acompaña diariamente, integrado por Gabriel Arévalo, Emanuel Arévalo y Facundo Muñóz, además de su preparador físico, Raúl “Chino” Moggiano. También hizo extensivo el reconocimiento a los sponsors que colaboran con su carrera y a familiares, amigos y seguidores que forman parte de un camino que está próximo a ingresar en una nueva dimensión.







