El boxeador caletense Maximiliano Noria derrotó por decisión unánime al catamarqueño Ezequiel Leguizamón en el gimnasio Enrique Mosconi. “El Cubano” impuso velocidad, distancia y contragolpe para quedarse con una pelea exigente que le permite continuar avanzando en su campaña profesional. “El Cubano” sumó una nueva victoria a su carrera al imponerse por puntos, en fallo unánime, sobre el catamarqueño Ezequiel Leguizamón, luego de una pelea intensa disputada en el gimnasio Enrique Mosconi de Caleta Olivia.

Las tres tarjetas reconocieron la superioridad del representante del norte santacruceño. Dos de los jurados puntuaron 78-74, mientras que el restante marcó 77-75, confirmando una victoria construída principalmente desde el orden táctico, la velocidad y un sólido manejo de las distancias. Noria entendió rápidamente por dónde debía transitar la pelea frente a un adversario que intentó imponer presión y llevar el combate a su terreno.El «Cubano” apostó por mantenerse en movimiento, evitar permanecer como blanco fijo y encontrar espacios para responder.
Leguizamón asumió la iniciativa durante distintos pasajes y buscó avanzar de manera sostenida. Su propuesta fue clara: acortar las distancias, incomodar al local y obligarlo a combatir en corto. Sin embargo, pese a su determinación y agresividad, le faltó precisión para transformar esa presión en golpes efectivos. Allí apareció una de las principales virtudes de Noria. El caletense utilizó los desplazamientos laterales no solamente como una herramienta defensiva, sino también como punto de partida para construir sus ataques. Salió de la línea de fuego, encontró mejores ángulos y trabajó de contragolpe ante cada intento de avance. El manejo de la distancia terminó siendo una de las claves del combate. Noria logró administrar los espacios durante buena parte de los ocho asaltos. Donde consiguió acercarse, encontró recursos para salir de la presión.
El catamarqueño nunca dejó de intentar. Y Noria tuvo que resolver situaciones diferentes para sostener su plan. En ese escenario, prevaleció el orden porque eligió los momentos, aprovechó su movilidad y consiguió sacar de ritmo a su rival. Ahora con 7 triunfos y 2 derrotas en 9 presentaciones profesionales, apunta a seguir sumando combates que le permitan avanzar hacia el ranking argentino y acercarse a la posibilidad de disputar un título. Sueño lejano pero posible. Fotos Alcides Quiroga.






