A pesar de tres años y medio de inactividad, el trelewense no se achica al pensar en el delicado combate del 29 de agosto ante Diego Gabriel Sánchez. “Me gusta pelear con los mejores para demostrar de que estamos hechos”, refrendó el hijo de Raúl Montesino que, como el “Pelado”, es bostero hasta la médula. “Muy contento por esta posibilidad de volver de nuevo al ring, estoy un poco nervioso porque hacía mucho tiempo que no daba una nota”, admitió Lucas Montesino en los estudios de Jornada Radio en Tiempo Deportivo.
Después de perder con Leiva el 11 de febrero de 2023 en Carmen de Areco, por el título sudamericano, hizo su última pelea en El Calafate que no aparece en el Box Rec, con una victoria por nocaut en el primer round sobre Sergio Stella.
“Había sentido un desgaste físico y mental, me tomé un tiempo y me dediqué a entrenar a chicos, nunca abandoné el deporte. Siempre representamos a la Escuela de Félix Chiquichano, que siempre estuvo de la mano con mi viejo”, señaló. Sin embargo, el tiempo pasó muy rápido y cuando parecía en el ostracismo apareció una chance ante un rival que lo podría devolver a los primeros planos.


“Mi papá es el que manda, el que decide, cuando me ofrecieron esta pelea contesté que si me papá decía que sí íbamos y peleábamos”, aseveró. “Estaba un poco frustrado porque en mi carrera profesional nunca fui disciplinado, siempre fui medio vago para entrenar, pero en el mejor momento, en el que más me puse las pilas, más fallé, en la pelea con Leiva tuve una mala noche, no me salió nada, y se me fueron todas las ganas de pelear, regalé todas las cosas de boxeo, no quería saber más nada”, confesó Montesino hijo.
“Para ese pequeñito que me acompaña hoy, mi hijo Lucas que va a cumplir 6 años el 31 de agosto (NdR: fruto de su relación con la también boxeadora rawsense Jessica Leiva) un día me pidió el cinturón rojo que había ganado de amateur, y le prometí que cuando ganara el cinturón profesional le voy a regalar el otro”, expuso. “Estoy cambiando mi manera de pensar, fue un error muy grande haberme alejado del boxeo, agarré por otro camino que nunca debí haber tomado, pero gracias a Dios hoy abrí los ojos, puse los pies sobre la tierra, siento que he madurado”, consideró, ya más en un tono personal.


“Estoy tratando de enderezar mi vida, dedicarle más tiempo a mi hijo porque estuve mucho separado y el tiempo no vuelve atrás. Hoy puedo decir que hago todo por él”, sostuvo. “Después de lo que me pasó en África siento que Dios tiene algo grande para mí, por eso estoy de nuevo enfocado en el boxeo”, recordó. “Volver a caminar para mí ya era ganar, porque me habían dicho que no iba a poder, que iba a quedar postrado. Me acuerdo que cuando me desperté de terapia lo único que quería era caminar, me quise levantar de la camilla y me fui al piso, de una. Lo volví a intentar, una y otra vez y aprendí a caminar de nuevo, lo mismo que volver a subirme al ring. Es más fácil que me saquen la cabeza que las ideas y ahora me propuse volver a pelear”, enfatizó. “Voy a tener un gran rival, Diego Gabriel Sánchez viene de empatar con Matías Romero, un boxeador con mucha experiencia que ha ganado en Estados Unidos, ha peleado con Isaac “Pitbull” Cruz, Romero había ganado claramente, pero se la dieron empatada. A mí me gustan estas pruebas, siempre me gustó pelear con los mejores para demostrar de que estamos hechos. Yo voy a ir por todo, voy a ir a ganar a la cancha de River”, dijo el hincha de Boca, que cumplió 29 años el pasado 24 de mayo.
“Nos quedan cuatro semanas y un par de días. Como estoy en el gimnasio entrenando a los chicos todo el tiempo, me movía y hacía guantes. Pero desde mayo empecé a entrenar con Juancito Oliva en Decathlon, estaba muy pasado de peso, ahora ya estamos más livianos. Y hace tres semanas empecé a entrenar bien fuerte”, recalcó Montesino.
“La pelea será en categoría Ligero, en los 61,200, yo soy naturalmente un súperpluma, en 58,900, pero llevo tres peleas en Ligero, los rivales son más fuertes, pero vamos a probar, no puedo elegir. No tengo promotor, entonces no le digo no a ninguno. Dicen que si gano será un batacazo, pero para mí no, porque dejo la vida arriba del ring”, analizó.
Al evaluar a su rival, indicó que “desde mi punto de vista, siempre espera, es un tiempista, espera que uno tire para contragolpear rápido. No veo que sea pegador, porque de las 13 peleas tiene 3 nocaut, no creo que pegue fuerte, pero es muy rápido. Lo tengo que salir a boxear, pero cuando subo al ring me pierdo, me pongo un poco loco y termino yendo a buscar la pelea. Más si siento una mano voy a estar todo el tiempo detrás de él”.
“Desde la séptima pelea voy por títulos argentinos y sudamericanos, nunca me pusieron un rival fácil. Siempre que me llamaron a pelear lo hice con los primeros diez de súperpluma o ligero, por no decir los primeros cinco, porque cuando peleé con Giménez o Leiva estaban números unos. Nunca me probaron con un boxeador no ranqueado, siempre fueron figuras de elite”, advirtió. “Como no tengo promotor, me llaman para pelear visitante, siempre vas con uno o dos puntos abajo. Pero a mí nunca me pesó ser el rincón rojo. Siempre he hecho buenas peleas, lo mismo que cuando peleo en el Municipal 1 se rebalsa”, fundamentó. “La semana que viene empezaré a hacer guantes con Dylan Navarro. Sin desmerecer a nadie, para mí es el mejor del Chubut, es muy humilde, trabajador. Dylan pelea el 15 de agosto en México y nos hará bien a los dos. Es muy fuerte, pegador, y me motiva mucho trabajar con él”, sentenció Montesino. Diario Jornada.







