El boxeo se une a la hora de ayudar y éste viernes se organiza un festival solidario para colaborar con el ex boxeador Orlando Omar Castro. El deporte que tantas satisfacciones le dio durante gran parte de su vida hoy le devuelve una mano. Quien fuera campeón argentino amateur en la década del ’80, atraviesa uno de los combates más difíciles de su vida luego de haber sido sometido a una delicada cirugía cerebral.
Para ayudarlo a afrontar los elevados costos del tratamiento, éste viernes 3 de julio se realizará un festival solidario cuya recaudación estará destinada íntegramente a cubrir los insumos médicos utilizados durante la intervención. “Empecé con muchos dolores de cabeza en toda la parte izquierda. Me dieron muchas pastillas, bajé muchos kilos y me asusté mucho. Consulté al neurólogo, después al neurocirujano, y la cirugía era la mejor opción”, relató Castro cuya situación derivó en numerosos estudios médicos hasta llegar a un diagnóstico que obligó a intervenirlo quirúrgicamente.
La operación permitió aliviar gran parte de los síntomas, pero ahora enfrenta otra batalla: reunir el dinero necesario para afrontar el costo de los materiales utilizados durante la intervención. “El PAMI no me cubre ninguno de los insumos que utilizaron en la cirugía. Me hicieron la operación, pero ahora tengo que devolver todo ese material y estamos hablando de alrededor de un millón doscientos cincuenta mil pesos”. El ex púgil explicó que decidieron organizar rápidamente el festival porque el valor de esos insumos aumenta constantemente. “Lo apuramos porque a mitad de mes todo sube. Mientras más esperamos, más difícil se hace poder pagarlo”.
Castro fue uno de los nombres importantes del boxeo regional durante las décadas del ’80 y ’90. Su carrera comenzó en 1983, desarrollándose tanto en el amateurismo como en el profesionalismo donde entrenó a las órdenes de José Bachilleri.
Nació en Gastre; debutó en 1.988 enfrentando en dos ocasiones a Raúl Montesino con una derrota y un empate. Enfrentó además a Jorge Guener; Mariano Montecino; el neuquino Gerónimo Rojas, el paraguayo Darío Azuaga en Mar del Plata y FAB; Fabián Torres de Río Gallegos y los chilenos Bernardo “Chifeo” Mendoza y José Moreira. Su última pelea la realizó ante el comodorense Víctor Godoi en Pico Truncado en 1997.


Hoy, con la experiencia de tantos años arriba del ring, no puede evitar preguntarse si aquella actividad pudo haber influido en los problemas de salud que atraviesa. “Yo siempre pienso que fue el boxeo lo que me trajo todas estas complicaciones en el cerebro”. La iniciativa solidaria nació justamente de quienes compartieron con él entrenamientos, festivales y largas jornadas dentro de los gimnasios. Castro agradeció especialmente el acompañamiento de dirigentes, entrenadores y ex compañeros que impulsaron la organización del evento. “Gracias a Dios conseguí mucha gente en la vida. Mis compañeros me están ayudando muchísimo. Raúl Montesino, Carlos Montiel, Raúl Barrionuevo, Diego Sañanco, Narváez y toda la gente que tiene escuelas de boxeo se pusieron al hombro éste festival”. El evento comenzará el viernes 3 de julio a las 21 horas. Aunque coincide con la presentación de la Selección Argentina, el ex campeón confía en la solidaridad de la comunidad. “Todo lo que se junte va a servir. Tampoco pretendo que la gente haga un esfuerzo que no puede”. La entrada tendrá un valor popular de 3.000 pesos y también funcionará un buffet para incrementar la recaudación.
Después de una vida dedicada al boxeo, Orlando Castro enfrenta una pelea completamente distinta. Ya no hay un rival enfrente ni un árbitro marcando el final del combate. La lucha es por recuperar plenamente su salud y afrontar los costos de una cirugía que le permitió mejorar su calidad de vida.





