Con los pies sobre la tierra, desde la sensatez y un sueño que se vislumbra cercano. Aylén María Aguirre todavía no pudo tener la licencia profesional en sus manos pero asume que el trámite cumplido, ahora deberá sellarse en el ring. “No me importa la plata: quiero la gloria y ser alguien en ésta vida”. Bien arriba, la boxeadora con más premios sumados a lo largo del 2025, anticipa que el próximo será “bisagra” para su carrera. “Valoro mucho los reconocimientos . Llegué a casa, me senté, miré los premios y me dije “lo lograste”. Les doy importancia porque eso habla mucho de mí en lo deportivo”.


El estreno rentado aparece como el objetivo inmediato y podría concretarse a fines de febrero. “Primero que nada espero mi debut profesional. Mientras tanto me espera un verano de entrenamiento intenso, entrenar a full para las peleas que se vienen”, remarcó.
El salto deportivo traerá cambios importantes porque la exigencia será mayor con una doble dosis de trabajo. “Ya lo hablamos mucho con mi profesor (Eduardo Alvarado). Va a cambiar el entrenamiento, la forma de manejarnos, hay que cambiar un poco el estilo de boxeo y ser más profesional en todo”, explicó, marcando que la nueva etapa requerirá ajustes técnicos y mentales. “Donde haya buenas oportunidades, vamos a ir”, sostuvo.



En cuanto al peso, el rango está claro: 48, 50 o 51 kilos. “En esas tres categorías me siento bien, ligera y rápida”. Si bien, el año que terminó arrancó con tropiezos, incluyendo una derrota polémica en Rawson, “Chimuelo” decidió no quedarse resignarse. “Entendimos que no había que quedarse, yo quería pelear por un título y por eso, buscamos el AMBAPA”. Y el camino la llevó a enfrentar a rivales de jerarquía como Milagro González, Nahiara Briones y la platense Dalila Bianchi. En un contexto regional donde no abundan las boxeadoras profesionales, siente que el público le brindará su respaldo. “Me muestro como soy y me está yendo bien. En las últimas peleas fue mucha gente. Creo que me van a querer si doy buen espectáculo y tiro muchas piñas, que es lo que le gusta a la gente”.


Aylén Aguirre asume que el profesionalismo representará una dedicación absoluta más allá de su espíritu emprendedor que no sabe de rubros. “En Halloween me disfracé de payaso y fui a vender pochoclos al centro. Vendí tortas fritas y budines y también hice pestañas. Todo suma para ganar unos mangos”. En lo personal, sus deseos son simples y profundos. La estabilidad económica y seguir creciendo. “Quiero tener mi camioneta, mi auto y mi casa”, anheló.
Aylen María Aguirre nació el 22 de febrero del 2006 y debutó en el boxeo a los 15 años. Se despidió del amateurismo con 24 peleas con 4 derrotas ante Milagros González; Iara Espinoza; Rocío Prada en San Luis y Nazarena Roca también en Playa Unión. Es vencedora de la propia González (x5); Nazarena Roca, Karen Muñoz, la platense Ludmila Accomando; Xiomara García, Nahiara Briones, Ivana Fretes, Karen Muñóz y en su pelea despedida del cabezal, superó por puntos a la platense Dalila Bianchi el pasado 10 de noviembre del 2025. Su máximo logro en el plano aficionado se registró en el 2023 al coronarse campeona argentina juvenil en la categoría hasta 51 kilos tras vencer por puntos en la final a la santafecina Emili Paniagua en el estadio Arena de La Pedrera, de Villa Mercedes, San Luis.
“Yo me quiero dedicar completamente a éste deporte. Sé que va a ser mi trabajo fijo, me gusta, y voy a organizar mis tiempos para entrenar. Igual nunca me importó la plata. En mi primera pelea me pagaron 2.500 pesos y jamás me importó eso. Siempre boxee por la felicidad que me provoca y por ser alguien en esta vida. Yo no me quiero ir siendo nadie”, afirmó con una convicción que resume su mentalidad. Cuando imagina su debut profesional, no duda: “Me acuesto y me levanto pensando en boxear bien, con estilo. Me reflejo mucho en el boxeo estadounidense y mexicano. Y realmente me veo técnica, agresiva y protagonizando una gran victoria” cuenta asumiendo su admiración por Alycia Baumgardner.





