A Juan Carlos Roberto Aylan, “Monzón”, el boxeo le llegó como una oportunidad. El salteño suma y sigue, recogiendo el rodaje propio de los que suben la cuesta. Escuchando, tomando nota y registrando lo que le suma. “Mi objetivo es mejorar mi vida económica, salir hacia adelante y llegar lo más lejos posible”.
Aylan exhibe su chapa de novato y reconoce que la constancia y la dedicación son las únicas herramientas posibles. “Recién comienzo pero hay que ser perseverante para tener lo que uno quiere. De la noche a la mañana no se dan las cosas, solamente hay que tener paciencia”.
El representante de “Los Nórdicos” reconoce que su debut marcó su mejor producción. “Ahí me entrené como nunca. Fue mi primer victoria y siento que fue la mejor pelea que tuve”, describe. “Soy un poco vago para salir a trotar pero es cierto que sin sacrificio no hay victoria. Y hay que hacerlo”. El footing no falta, puntual, a las 6 de la mañana. “Vuelvo a mi casa, trabajo de 10 a 15; entreno por la tarde hasta la noche y de ahí me voy a mi casa a dormir. Hago siempre la misma rutina”.
Trabaja en una rotisería (“Pimienta y sal” queda en Palazzo) como ayudante de cocina. “Empecé cortando la verdura pero ahora como que voy aprendiendo algo más…”. Aylán (19 años, nacido el 13 de marzo del 2003) reconoce estar “solo y lejos en distancia” de su familia. “Soy de Salta Capital y vine en el 2018. Me emanciparon, acá tenía una tía pero yo solamente quería trabajar. Estaba entrenando en Km. 8 pero no pude pelear; cambié de profe y conocí a Vanesa Moreno que me dio una gran mano”. El joven peleador registra 5 peleas realizadas, con 3 triunfos y 2 derrotas. Admirador de Lomachenko y de Marcos “El Chino” Maidana asume que su esfuerzo al subirse al ring bien vale pagar una entrada. “Yo les diría que vayan y me apoyan. Cada aliento cuenta y eso me fortalece a mì para ganar mi pelea”.











