Un “Pacman” que quiere asomar en San Julián

Andrade ganó en Rafael Castillo el título de la Liga Oeste y Sur bonaerense. También peleó en el Sudamericano de Chile.

En Puerto San Julián el boxeo vive y en estado presente, tiene jóvenes para mostrar. Lucas Maximiliano Andrade, el “Pacman” suma peleas y horas de entrenamiento desde la Escuela Municipal a pesar de la inactividad impuesta por el COVID-19. “Nací el 9/04/1997 en San Julián y empecé a boxear en el 2015 cuando tenía 19 años. Mi primera pelea fue ante Brian Malmoria en Lago Posadas ganando por puntos. Entrené cinco meses para hacer tres rounds, ahí me dí cuenta del sacrificio que implica éste deporte. Yo salía, tomaba y fumaba. Con el boxeo entendí todo”.
Andrade es pupilo de Alejandro y José Tenorio, apellido de raíz boxística en ésta región de Santa Cruz, y proviene de un hogar en el que el fútbol está muy presente. “Jugué en el club Independiente que ahora me apoya como boxeador. Me regalaron una bata y peleo con una camiseta que me regalaron”. Lleva 35 peleas realizadas con 26 victorias; 3 empates y 6 derrotas. “Fui campeón provincial dos veces en 2016 y 2019 también campeón regional en 2016 y bronce nacional en 2016. Estuve en la final de un torneo sudamericano organizado por el CMB en Chile y pelee en Buenos Aires los títulos Liga Norte y y Oeste donde gané por nocaut”.

Entrenando con un campeón mundial. En diciembre y en Buenos Aires, Lucas compartió charlas y gimnasio con Brian Castaño. Modelo para seguir.

“Una persona –reconoce- que me ayudó mucho en mis comienzos es mi amigo Leonardo Báez que hoy es profesional. Él y otro amigo, Enzo Cáceres, me dieron una mano. Mi objetivo es ser profesional cruzarme con los mejores y poder demostrar que estoy para cosas importantes”. A la hora de definir su propio estilo de pelea, Lucas explica: “Me destaco por ser un boxeador aguerrido y fuerte con mucho movimiento peleó en los 56 kilos y en los 60 también. Me gusta el golpe por golpe”.
Andrade quien cuenta con el apoyo del sindicato minero AOMA y trabaja además en un laboratorio geoquímico ambiental se reconoce como admirador de Manny Pacquiao, al punto de adquirir su mismo apelativo de combate.“Mis mejores peleas fueron la final del torneo sudamericano con un boxeador chileno Edinson Paredes que me ganó y una pelea en Caleta Olivia contra David Farfán que terminó en empate”. Con el boxeo como un propósito, sabiendo los sacrificios que implica; el cuidado y las limitaciones Lucas Andrade cree tener el motor más poderoso. “Le agradezco a mi familia que me apoya en cada paso que doy para cumplir mi sueño. Ellos son fundamentales para mí en éste camino”, finalizó.
IT/Piñas del Sur.

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