Tamir Ábalos volvió a subir al ring y consiguió su segunda victoria como boxeador profesional, en una presentación en la que mostró una versión más madura, inteligente y ajustada a las exigencias del nuevo terreno competitivo. Siempre con el corazón “mirando al sur”, el hijo del Chino crece ante los nuevos retos del profesionalismo. “Me encantaría volver a pelear el mes que viene y hacerlo al menos una vez por mes. Ya no queda casi nada de año. Quiero pelear en octubre, noviembre y diciembre”, dijo considerando la necesidad de sumar rodaje y experiencia. “Quiero cerrar con la máxima cantidad de peleas que se pueda”, remarcó Tamir quien más allá del triunfo, valoró especialmente el aprendizaje que dejó su segunda presentación. “Este rival me llevó a ser más inteligente, a tener más visión en el ring. Yo mismo me di cuenta de que le tiraba manos fuertes y veía cómo asimilaba los golpes, cómo los desviaba para abajo con el cuello y cómo se bloqueaba”, recordó tras su victoria por puntos en fallo unánime ante Leonel Aquino en la FAB.
A partir de ese momento tomó una decisión clave. “Dije: lo tengo que boxear. No me tengo que jugar a un golpe fuerte. Siempre manteniendo mi distancia, respetando, pero nunca quitando mi trabajo”. Y planteó como una “tentación”, plantarse en el intercambio, un terreno que no lo favorecía. “Tenía ganas de ir a la guerra, pero su fuerte era ese. Siempre mantuvimos el plan de pelea: inteligencia, movimiento, evitando el cruce”, explicó.
El juvenil que no reniega del apodo “El Floyd de Varela” destacó el trabajo técnico realizado por Fernando Peralta. “Estuvimos laburando mucho en el gimnasio con el profe. Cambiamos la altura de piernas, de las manos, trabajamos con guantes más chicos y empezamos a acostumbrarnos a trabajar más centrados e inteligentes”, dijo agregando una mejor administración de la energía. “Es hacer un mínimo esfuerzo para evitar el máximo desgaste. De amateur capaz estaba más suelto, más en el aire. Ahora tiramos todos los golpes firmes, pero en volumen, siempre regulando el aire para llegar bien”, indicó.
“Creo que el cambio –dijo Ábalos- ya lo estamos haciendo y ahora lo estamos demostrando en cada pelea. Demostramos que somos profesionales y que estamos para más. Ser profesionales hace que estemos preparados para todo”. Con el sur en el corazón. Mientras se dirigía al estadio recibió un mensaje de Omar “Huracán” Narváez, histórico campeón mundial nacido en Trelew y una referencia para el boxeo argentino. “Recibí su mensaje y me puso muy contento. Estuve viendo videos de sus peleas para inspirarme y ser un gran zurdo como él”, manifestó el jóven invicto con 2-0. “Quiero pelear octubre, noviembre y diciembre. Quiero cerrar con la máxima cantidad de peleas que se pueda”, insistió. “Viva el boxeo de la Patagonia y el boxeo argentino”, exaltó Ábalos Juniors.





