Iair José Iziel García, boxeador amateur de Pico Truncado, atraviesa un año de intensa actividad y apunta a seguir sumando experiencia antes de dar el salto al campo rentado. Disciplina, aprendizaje y paciencia forman parte de una filosofía que pretende sostener durante 2026 y 2027. “Quiero pulirme ahora”, afirmó el jóven pupilo de Raúl Guichapani quien el próximo 12 de setiembre peleará con el bravo riogalleguense Jesús Millalonco. Con varias presentaciones durante la primera mitad del año, el representante de Pico Truncado tiene claro que el principal objetivo no pasa solamente por acumular victorias, sino por aprovechar cada combate para llegar preparado al momento de convertirse en profesional. “La verdad que venimos bastante bien, con victorias bastante sólidas”, resumió Iair.

El recorrido también incluyó desafíos que lo pusieron a prueba. A comienzos del año empató con Marcelo Morales, un rival experimentado que lo obligó a recurrir a todo lo aprendido y a Ezequiel Reyes, de El Chaltén, un adversario de características técnicas que también representó una exigencia diferente. “Con Marcelo tuve que poner mucho en práctica la experiencia que tenía, porque es un chico con muchas peleas. Después pasé con Reyes, que era un rival bien técnico y me costó llevarlo, pero cuando entró una mano empezaron a entrar todas”, explicó.


Si bien García tiene como horizonte el profesionalismo, evita apresurar los tiempos. Su planificación contempla continuar durante 2026 y 2027 adquiriendo experiencia y corrigiendo aspectos técnicos. “Mi objetivo es el mismo: aprender y foguearme para llegar muy bien al profesionalismo. No quiero llegar y estar viendo o ensayando. Quiero pulirme ahora, ganar y aprender, más que nada”. Mientras muchos jóvenes boxeadores buscan rápidamente ingresar al campo rentado, el santacruceño prefiere respetar cada etapa. “No quiero hacerlo rápido, quiero hacerlo bien. Quiero tomarme mi momento porque sé que todo lleva un proceso”, afirmó.
“Uno ve –afirmó Iair- grandes conquistadores del mundo que llegan arriba y también cómo caen por no tener una meta fija. Yo quiero hacer bien las cosas y no cometer errores”. García destacó especialmente la evolución conseguida en movimientos que considera fundamentales para convertirse en un boxeador más completo. “Últimamente vengo mejorando el juego de piernas, los pasos laterales y mi defensa. Eso habla también de la madurez que estoy tomando como boxeador”, señaló.


Durante algunos períodos tuvo apenas un mes o un mes y medio entre combates. Sin embargo, la intensidad del entrenamiento se convirtió en una constante. “Empecé a pelear muy seguido, pero la verdad es que me la paso entrenando. Desde que me quedé sin trabajo hago tres o cuatro turnos y estoy constantemente ahí. Yo soy un boxeador de mucha disciplina. Lo mío es repetición, repetir y repetir. Lo mismo que aprendí en las artes marciales lo transfiero al boxeo, porque creo que la repetición te lleva al éxito”, explicó recordando su condición de cinturón negro de karate.
Reconoce que el entrenamiento tampoco garantiza por sí mismo un resultado, aunque sí permite darle otro valor a lo conseguido sobre el cuadrilátero. “Entrenar no es un pase seguro a la victoria, pero cuando uno se esfuerza de verdad en algo, la victoria vale la pena”, destacó.
Iair García considera que Pico Truncado atraviesa un momento de crecimiento de la actividad. “Somos de la vieja escuela. Somos bien mexicanitos todos”, graficó entre risas sobre el estilo que caracteriza a los integrantes del team Guicha. “Es parte de nuestro corazón y de nuestra cultura. Yo principalmente siempre quiero dejar a Truncado en alto y por eso boxeamos con tanto corazón”, remarcó.






