Un festival que no fue!!. Finalmente el festival amateur impulsado por Jorge “Locomotora” Castro en la ciudad de Río Gallegos, se limitó a una serie de guanteos y exhibiciones. La comisión municipal de Boxeo decidió no fiscalizar la velada ante la falta de un árbitro FAB y cuestionó las irregularidades administrativas y reglamentarias que impidieron la formalización de los combates amateurs.


De hecho, en el pesaje realizado en la mañana previa se “recortó” el programa original ante la falta de equivalencias de peso como de requisitos formales incluyendo licencias y revisiones médicas. Esta situación se vió agravada por la ausencia de una autoridad de ring, requisito ineludible ante cualquier evento de éstas características. Cuando el público ya se había dado cita en el gimnasio “Juan Bautista Rocha” y se anunciaba solamente seis de las doce anunciadas originalmente, la Comisión decidió retirarse y no avalar la velada.


Ante la falta de autoridades y sin fiscalización, solamente se realizaron sparrings informales, sin que se hayan producido resultados. Deportivamente, lo ocurrido en la capital de Santa Cruz altera la tarea que llevan adelante las autoridades en cuanto al cuidado de los boxeadores y el cumplimiento de las normas reglamentarias que garantizan la actividad. En ésta caso, el “armado” de un festival respondió a la presencia del ex campeón del mundo en su provincia y a una gestión que se habría originado en la política pero desconociendo los lineamientos esenciales que le han permitido a la provincia de Santa Cruz recuperar parte del terreno perdido en materia deportiva y boxística en particular.
Sin garantías, sin autoridades y sin “papeles”, la actividad retrocede, atrasa y en particular, se sale de la normativa que impone la Federación Argentina de Boxeo a través de sus reglamentos.






