Le dicen “Huracán» y se asuma como una boxeadora que » llegó tarde al ring” pero que no está dispuesta a bajarse sin haber dejado algo. Natalia Alderete, protagonista de la velada de hoy en Playa Unión, dejó en claro que su historia en el boxeo no es convencional, pero sí marcada por la constancia, el sacrificio y una fuerte vocación deportiva. “Estoy muy acostumbrada a pelear de visitante”, afirmó, y no dudó en reconocer que en más de una oportunidad sintió que los fallos no la favorecieron: “Creo que fui una boxeadora mal llevada. Solo eso, mal llevada”. Su camino dentro del boxeo comenzó más tarde que el de la mayoría. “Empecé a los treinta años y debuté a los treinta y tres”, explicó, destacando que desde entonces siempre enfrentó rivales de alto nivel. “Nunca he peleado con alguien a mi mismo paso, siempre peleé con las mejores”, remarcó.


Lejos de ver la edad como una limitación, aseguró que no le afecta medirse con competidoras más jóvenes. “Soy una mujer que se cuida, no fumé, no tomé en mi vida, entreno todos los días como un hábito”, sostuvo. Aunque reconoció que uno de sus desafíos es lo técnico: “Sí me cuesta mucho lo técnico, pero voy aprendiendo”. Con una mirada clara hacia el futuro, anticipó que su intención es seguir en actividad durante todo el año: “Quiero seguir peleando más allá de los resultados. Es muy difícil cuando uno está solo, pero es lo que me gusta, lo que me hace sentir viva”.


Además, su proyecto va más allá del ring. La boxeadora ya se desempeña como entrenadora y destaca sus logros: “Ya saqué tres campeones argentinos, uno de ellos mi hijo, así que quiero seguir con mi escuela y aprendiendo para volcar todo eso a mis alumnos”. En cuanto a su preparación, explicó que venía entrenando sin certezas de combate: “Yo siempre entreno, pero no sabía si iba a pelear. Pensaba que capaz ya no me llamaban más por mi edad”. Finalmente, la oportunidad llegó y la encaró con un cambio importante en su equipo: “Ahora tengo entrenador, que es mi pareja, él también es boxeador profesional, así que hicimos un lindo trabajo”.


Sobre su rival, Jessica Leiva, fue respetuosa pero analítica: “La vi pelear, me parece muy buena. En realidad, todas las que han peleado conmigo son muy técnicas”. Y anticipó un combate atractivo: “Va a ser una linda pelea”. Sin embargo, dejó un mensaje claro sobre el arbitraje en el deporte: “Solo espero que los jueces empiecen a ser más justos. Hay que cambiar el tema de los localistas. Esto es un deporte y hay que ayudarlo a crecer”. Con autocrítica, también dejó en claro su postura personal: “Yo sé muy bien dónde estoy parada. Cuando no doy, no doy”.
Alderete se mostró agradecida por el trato recibido en el sur. “Me atendieron como una reina. Es la segunda vez que vengo y siempre fue así”. Finalmente, dejó en claro cuál es su verdadera meta: “Quiero mejorar mi boxeo y sentirme contenta conmigo misma después de la pelea, gane, pierda o empate”.




