Jorge “Roña” Castro describió un panorama crudo en los comedores que sostiene en Buenos Aires. Aseguró que la necesidad creció a niveles inéditos y contradijo las afirmaciones del presidente Javier Milei. “Lo escuché decir que sacaron a 12 millones de personas de la pobreza, pero cada vez los comedores se siguen llenando”, afirmó. El ex campeón mundial explicó que la situación cambió de manera profunda. “Nosotros dábamos de comer siempre a los chicos, primero porque van al colegio, y después hacían la cola los grandes. Ahora no comen los nenes: comen el padre, la madre, los abuelos”, señaló. Dijo que hoy ve a personas mayores “llorar porque no les alcanza para comprar un remedio”, algo que definió como “lo más doloroso”. Castro sostuvo que en dos años la demanda en los comedores se duplicó. “Antes teníamos 2.100 personas. Ahora tenemos 6.400. A veces llevan el tupper para llevarse la comida para la noche”, comentó. Agregó que habla desde la experiencia: “Yo sé lo que es pasar hambre. Lo viví. Que te chifle el estómago y no tener nada”.


También mencionó ataques en redes por cuestionar al Gobierno nacional. “Cuando criticás a Milei, los libertarios te castigan. Pero yo digo la verdad. En los merenderos la tarde es terrible: van los chicos y también los abuelos”, dijo. Sobre la situación del Estado, aseguró que la retirada de políticas de contención genera espacio para actores como el narcotráfico. “El narco está en todas las esquinas. Yo sacaba a los pibes de la plaza y los llevaba al gimnasio. Antes había becas. Hoy no”, expresó. El boxeador también criticó la falta de apoyo al deporte. “El CENARD está caído. Ahora lo quieren vender para hacer edificios. Este gobierno no apoya el deporte. Son ‘ojotas’, no sirven para el deporte”, afirmó.


En la entrevista, Castro confirmó su presencia en Neuquén y Río Negro este fin de semana. “El viernes estoy ahí. Voy a Catriel (Río Negro) y a Cutral Co. Soy amigo del intendente. A Ramoncito (Ramón Rioseco) le mando un gran saludo”, contó. También recordó a figuras del boxeo local. “Bruno Godoy y varios más. Pero es como digo siempre: ‘Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires’”, expresó. Castro explicó que hoy sostiene 14 comedores, cuatro propios y otros diez que abastece. También ayuda a grupos sin papeles de organización formal. “A mí no me importa. Esa gente necesita. El gobierno de la provincia de Buenos Aires me da alimentos y yo los reparto. No lo quiero para mí”, aseguró. La situación de los jubilados surgió como uno de los puntos más sensibles. “No solo piden comida. Me piden remedios, insulina, antibióticos. El jubilado está sufriendo mucho. Trabajó toda la vida y hoy cobra 350 mil pesos. No alcanza para nada”, lamentó. NQN Web.






