Iván Puchi, es un amateur avezado que se asume preparado y en forma para desafiar en Puerto San Julián al favorito y hasta con un plus mental para dar una sorpresa. “Vengo más preparado mentalmente, con ganas de buscar el nocaut y de buscar a Isaías. A comparación del año pasado, no estaba preparado y él me sorprendió pero en ésta pelea vengo preparado”.
Hay una suma de factores que potenciaron al boxeador del barrio Don Bosco. Y la decisión de desembarcar en el Club de Boxeo Rawson acaso, fue la más relevante. “Ahí se respira boxeo, el gimnasio está siempre completo. Yo estoy allá muy feliz; me fui con unos compañeros míos el año pasado y la verdad, se ha formado un hermoso grupo, casi una familia” destacó.
El profesionalismo está muy cerca, aunque no le ponga el sello de “última” a su presentación en San Julián. “Ya terminamos los estudios médicos y solamente me restaría el electroencefalograma. Estoy a un paso de hacerme profesional y yo creo que éste año será el del debut si Dios lo permite”.


“A ésta altura –dijo Puchi- me siento con mucha madurez; aprendí con los últimos dos Nacionales y sumé una valiosa experiencia. Es algo lindo que estoy viviendo en este momento porque creo que es uno de los mejores momentos de mi carrera”.
Puchi de 32 años; cumplirá su combate número 45. Trabaja como repartidor en una rotisería, Máster Chef, que además lo esponsorea. “Estoy muy agradecido con el Club de Boxeo Rawson porque me abrieron las puertas; me consiguen peleas y viajes”.


El “Pacman” trelewense reconoce haber peleado con los “buenos”, confía en haberle planteado oposición a los mejores y se siente a pleno para transitar unan nueva etapa boxística. “Me voy con la frente en alto a una nueva etapa que siempre soñé en la que quiero ser campeón del mundo”, vislumbró.
En viaje hacia San Julián para cumplir con su segundo combate del 2026, Puchi avisa: “Va a ser una guerra porque cuando estoy entrenado, voy con todo. Yo a ésta edad me entreno maduramente y no subo a cumplir. Yo subo al ring para ganar”.






