En la antesala del combate más importante de su carrera, Christian “El Potro” Luis se instaló en Riga, Letonia, donde este sábado 21 de febrero enfrentará al local Milans Volkovs por el título LIBO de la categoría Crucero. Desde el Báltico, el púgil de General Roca atraviesa una previa intensa, marcada por el frío extremo, el trabajo físico y la convicción de que llega en su mejor momento.
“Acá nos trataron bárbaro, llegamos el domingo con bastante tiempo. Mucho frío, la verdad que hubo días de 10, 12, 14 grados bajo cero”, describió sobre su estadía en Riga. A pesar del clima, aseguró que nada lo tomó por sorpresa: “Estamos preparados para esto, vengo trabajando ya hace mucho tiempo. Yo entreno durante todo el año, prácticamente no tengo descanso”.


Luis contó que este viaje coincidió con un plan previo de gran exigencia, siendo parte de un campamento junto a Yamil Peralta. “Justo se me cruzó esto con un campamento que ya venía planeado desde antes. El equipo de Peralta me dijo que volvía más o menos en febrero o marzo y que si estaba dispuesto a hacer el campamento. Lo primero que hicimos fue apuntar al campamento porque sabíamos que iba a estar duro”. Ese proceso terminó reforzando su confianza. “Yo dije: si hago ese campamento, estoy para pelear con cualquiera”.
La oportunidad llegó a tiempo y con el desafío ideal: “Justo se dio ésta pelea, una gran chance, un buen rival y una gran oportunidad para ranquearme a nivel mundial”, explicó sobre el título en juego.



En el pesaje oficial, Christian Luis marcó 89,200 kilos, mientras que Volkovs registró 90,500. A pesar de la diferencia y de la mayor altura del local, el argentino se mostró seguro. “Es un poco más alto, pero estoy acostumbrado a trabajar con boxeadores más altos. Me siento bien, cómodo y fuerte para la categoría”. Respecto a su presente físico y mental, el “Potro” dejó en claro que la preparación lo encuentra en un punto óptimo. “Venimos con mucha expectativa. Tenemos mucha esperanza de que va a salir todo bien a nuestro favor y siempre apuntando al futuro”.
A pesar del clima frío, la experiencia apunta a conocer y compartir junto a su equipo, un viaje irrepetible. “Estamos disfrutando el proceso y amando lo que hacemos. Muy contento por esta posibilidad que se nos brindó”. El duelo ante Volkovs representa un salto clave para el “Potro” que busca instalar su nombre en el radar internacional. “Vamos por todo”, resumió, con la convicción de quien se sabe preparado.






