El entrenador Diego Sañanco aplica con sabiduría lo que aprendió siendo boxeador profesional. Sobre todo, los aspectos que le resultaron negativos y que hoy le permiten decidir desde otra lógica. Mira a su pupilo Dylan Navarro como un “campeón” que necesita pulirse y sobre todo, contar con un soporte económico que pueda facilitarle su carrera. El responsable del “Guerreros del INTA” expresa satisfacción por el balance deportivo pero reconoce que gran parte del futuro está en la retribución económica y los medios para entrenar. “Fue un buen año, pero en lo económico estamos justos. Dylan necesita una ayuda para poder seguir en el boxeo, porque si no tiene que salir a trabajar y eso complica mucho la preparación”, explicó Sañanco.


Y apuntó a que “El Distinto” pueda estabilizarse, mantenerse activo y proyectar peleas importantes, ya sea por títulos o incluso en el exterior. “La plata acá no vale y no se paga bien. A veces ir de visitante implica riesgos, como los fallos localistas, pero afuera la realidad económica es otra”, señaló, aunque aclaró que cualquier salida internacional debe darse en el momento justo y con la preparación adecuada. Destaca que el peso supergallo es el ideal para que Navarro pueda lucir en plenitud. “Ahí se siente cómodo, fuerte y competitivo. En pluma pierde potencia y velocidad”, explicó, al tiempo que reconoció que la falta de un nutricionista también influye en el rendimiento. “Uno trata de enseñarle, pero no es fácil manejar todo sin recursos. Si tuviéramos nutricionista, él no tiene los medios para llevar una dieta”.


Rescató la tarea expuesta por su pupilo en la última pelea, donde venció a Ramiro Escobar, con dominio de principio a fin. “Ganó muy bien, no hubo dudas. Metió manos claras todo el tiempo. Escobar es un boxeador duro, que siempre respondió”. No obstante, lamentó que el acompañamiento del público en la cercanía de las fiestas, no fue el esperado. “Hice el evento para que él pudiera pelear. Casi todo lo que se recaudó sirvió para pagarle al rival y atenderlo como corresponde pero para nosotros quedó poco. Dylan se llevó lo suyo pero no era lo que esperábamos”.
Sañanco dejó en claro que la prioridad es cuidar el proceso. Reveló incluso que rechazó una oferta para pelear un título en Europa por considerar que no era el momento indicado. “Después de pelear en Río Gallegos, nos surgió ir a pelear a Francia. Y si bien, Dylan quería ir y hasta se hubiera podido ganar, creímos que no era el momento. Oportunidades va a tener muchas. Todavía le falta ring, guanteo y recorrido. Tiene hambre, pero hay que llevarlo de a poco”, sostuvo.


De cara al futuro, Sañanco estima que con cuatro o cinco peleas más Navarro podría estar en condiciones de ir por un título argentino. “No lo veo lejos, lo veo cerca. Venimos haciendo las cosas bien y cuidándolo. Dylan no suele mirar rivales, no está pendiente de eso y conoce a pocos de la categoría excepto a “C4” Ruíz. Tuve intenciones de poder traerle a Maximiliano Sicilia, que fue campeón argentino, pero no pudimos. Cuesta conseguir rivales, ya lo conocen, ven su récord y terminan pidiéndonos mucha plata. Título argentino?. Yo creo que hay que hacer unas cuatro o cinco peleas más, y de ahí sí, intentar buscar un cinturón. No lo veo lejano, lo veo cerca”. Y reconoce de su boxeador, tras siete años de formación y trabajo que su apelativo de “Distinto” no es casual. “Es zurda pero pega con las dos y es un boxeador completo, que pega y boxea. Pero lo más importante es su compromiso, cómo escucha y cómo aprende”.





