Scull pasó ante Ríos, la prueba del enriedo


Martín Ríos intentó sacar de foco a su rival, desde el primer cara a cara. Encendió el duelo verbal desde La Pampa y hasta “calentó” la previa con algún insulto hacia el moreno Scull. Lo curioso es que en pelea, intentó recurrir a esas mismas artes non sanctas. Desde una absurda protesta por la barba del caribeño hasta pretender sacar de las casillas a su oponente, “hablando” y peleando en el límite reglamentario. Poco y nada de propuesta boxística, de estrategia real para quedarse con el triunfo y sorprender. Scull respetó su libreto y cumplió por eso, con la cuota mayor del espectáculo. Impuso un ritmo sostenido; atacó a discreción y demostró en este terreno, velocidad y puntería. Suficiente para mostrar el costado temperamental del peleador de la isla. Scull no se quedó con la ventaja que fue consolidando sino que expuso la determinación que se le reclamaba anexando a su línea técnica, una suma de variantes ofensivas. Ganó la mayoría de las vueltas y a excepción, de alguna meseta lógica su boxeo prevaleció hasta con algunos puntos altos. Ríos quemó temprano su contragolpe, perdió ante el alcance del cubano y se limitó a poner en marcha el operativo “Supervivencia”. Adujo encontronazos de  cabezas e infracciones varias, jugó con el reloj y cuidó la reserva de aire. Y en medio de esa desprolijidad provocada, sufrió el descuento de un punto en el quinto round por un golpe bajo y al final, el referee Burgos lo sancionó con una cuenta en medio de una lluvia de quejas. Martín Ríos terminó el combate inmerso en otra protesta y en medio de un tumulto que involucró también a los segundos. William Scull respondió cerrando su tarea entre elogios; prolongó su invicto ante un rival de floja realidad pero que llegó a ser doble campeon argentino y ratificó su vínculo con el público. El “Indomable” sigue como tal, ya sintiéndose local y desafiando al platense Ezequiel Maderna como posible futura opción. “Reconozco que Ríos fue un buen rival, quiso complicarme y enredar la pelea. Yo nunca perdí el control y pude hacer mi trabajo. Me sentí muy bien, apoyado por la gente. Ahora me gustaría presentarme otra vez en Trelew y ojalá sea ante otro buen rival. Yo quiero a los mejores de Argentina y enfrentarlos a pesar de que tengo pocas peleas profesionales. Me siento preparado y listo para cualquier desafío”, resumió el púgil cubano, ganador en las tarjetas por doble 60-56 y 59,5 contra 55,5.
Foto Daniel Feldman/Jornada.

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